La tipografía es probablemente lo más difícil de explicarle a una IA. Puedes pedirle que te sugiera un font pairing y te va a dar combinaciones que técnicamente funcionan. Pero técnicamente funcionar y comunicar lo que necesitas son dos cosas completamente diferentes.

Lo que la IA sí entiende

Las reglas formales. Si le pides a Claude que te recomiende tipografías para un sitio fintech te va a sugerir sans-serif geométricas con buena legibilidad en pantalla. Te va a hablar de x-height, de contraste entre trazos, de que las serif funcionan bien para contenido largo. Todo eso es correcto y es útil como punto de partida.

También entiende el pairing basado en clasificación tipográfica. Sabe que una serif transitional combina bien con una sans-serif humanista, que el contraste entre pesos crea jerarquía, que mezclar más de tres familias tipográficas en un proyecto es arriesgado. Son reglas que cualquier libro de tipografía te enseña y la IA las tiene internalizadas.

Y para tareas mecánicas es excelente. Generar escalas tipográficas, calcular line-height óptimo según el tamaño del cuerpo de texto, sugerir tamaños responsive para diferentes breakpoints. Todo eso la IA lo resuelve más rápido y con más precisión que yo haciendo los cálculos a mano.

Lo que no tiene idea

La personalidad. Ahí es donde la IA se pierde completamente. No entiende que una GT Walsheim transmite calidez tecnológica de una manera que una Helvetica no puede. No sabe que elegir una DM Sans sobre una Inter para un proyecto de fintech es una decisión que comunica accesibilidad frente a neutralidad. No percibe la diferencia emocional entre una Playfair Display y una Bodoni aunque las dos sean serif con alto contraste.

Esas son decisiones que vienen de haber visto miles de interfaces, de haber sentido cómo una tipografía cambia completamente la percepción de una marca, de haber escuchado a un cliente decir que algo se siente frío o institucional y saber que cambiando la tipografía resuelves el 80% de esa percepción.

Mi flujo de trabajo para tipo con IA

Lo que hago ahora es usar la IA para la parte técnica y mi criterio para la parte expresiva. Le pido a Claude que me genere cinco opciones de pairing que cumplan con los requisitos técnicos del proyecto: legibilidad, rendimiento web, soporte de idiomas. Y después yo elijo cuál de esas opciones tiene la personalidad correcta para lo que el proyecto necesita comunicar.

Es como tener un asistente que te preselecciona candidatos para una entrevista de trabajo. La IA filtra por competencias técnicas. Yo contrato por cultura y personalidad.

La tipografía es donde más se nota la diferencia entre generar diseño y hacer diseño. Y esa diferencia no va a desaparecer.