Estoy cansado de las listas de herramientas de IA. Abres un artículo que promete las mejores herramientas de IA para diseñadores y encuentras 50 logos con descripciones de una línea que no te dicen nada. Probé la mitad de esas listas el año pasado. La mayoría de esas herramientas ya no existen o nunca hicieron lo que prometían.

Esto no es una lista. Esto es lo que realmente uso todos los días para investigación UX después de meses de probar, descartar y quedarme solo con lo que funciona.

El problema con las listas de herramientas de IA para UX

Las listas se escriben para SEO no para diseñadores. El autor agrega herramientas que nunca usó porque necesita llegar a un número redondo. Treinta herramientas. Cincuenta herramientas. Como si la cantidad significara calidad.

La realidad es que para investigación UX con IA necesitas máximo tres o cuatro herramientas bien dominadas. No treinta que abres una vez y nunca vuelves a tocar. La profundidad con pocas herramientas siempre supera a la superficie con muchas.

Claude para análisis competitivo

Claude se convirtió en mi herramienta principal para análisis competitivo. Le paso la URL de un competidor, le explico qué estoy buscando y me devuelve un análisis que antes me tomaba medio día de trabajo manual.

Pero la clave no es pedirle un análisis genérico. Es darle contexto de lo que importa. Le digo que soy diseñador en fintech, que estoy buscando cómo manejan el flujo de onboarding, que me interesa especialmente la jerarquía de información en la pantalla de saldo. Con ese contexto Claude no me da un resumen superficial. Me da observaciones que puedo usar directamente en mi proceso de diseño.

También lo uso para sintetizar notas de entrevistas con usuarios. Después de una sesión de research le paso las notas crudas y le pido que identifique patrones. No reemplaza mi análisis pero me ahorra las primeras dos horas de organizar información que antes hacía en sticky notes.

ChatGPT para síntesis de investigación

ChatGPT tiene un rol diferente en mi flujo. No es mi herramienta de análisis profundo. Es mi herramienta de pensamiento rápido. Cuando tengo una hipótesis sobre un problema de UX se la explico como si fuera un colega y ChatGPT me devuelve preguntas o ángulos que no había considerado.

Lo uso mucho para generar guías de entrevista. Le describo el perfil del usuario, el producto y lo que quiero descubrir. Me devuelve preguntas que puedo refinar. No las uso tal cual pero me dan un punto de partida mucho mejor que una hoja en blanco.

Donde ChatGPT brilla es en velocidad. Para una investigación rápida sobre tendencias de un sector, para entender un mercado que no conozco, para generar hipótesis antes de una sesión de research. Todo eso en minutos.

Midjourney para testeo rápido de conceptos

Esta es la parte que menos gente asocia con investigación UX pero para mí ha sido transformadora. Cuando tengo un concepto de diseño y quiero validar la dirección visual antes de invertir horas en Figma, genero mockups rápidos en Midjourney.

No son mockups funcionales. Son exploraciones visuales. Si estoy diseñando una app de banca y tengo tres direcciones posibles de diseño, genero las tres en Midjourney en veinte minutos y las presento al equipo o al cliente como exploración inicial. Eso me ahorra días de trabajo en Figma que podrían terminar en la basura si la dirección no convence.

Los prompts para esto son específicos. No pido interfaces bonitas. Pido interfaces que resuelvan un problema específico con un tono visual específico para un usuario específico. Toda la experiencia en diseño UX fintech que tengo se traduce directamente en mejores prompts.

Lo que ninguna herramienta de IA puede reemplazar en investigación UX

Sentarse frente a un usuario y verlo luchar con tu diseño. Eso no lo reemplaza ninguna IA. El momento en que ves la confusión en su cara, cuando hace clic donde no debería, cuando dice una cosa pero hace otra. Esa información no está en ningún modelo de lenguaje.

La IA me ayuda a prepararme mejor para esas sesiones. Me ayuda a analizar lo que observé más rápido. Me ayuda a generar hipótesis más informadas. Pero la observación directa del usuario sigue siendo irremplazable.

El diseñador que usa IA para evitar hablar con usuarios reales no está haciendo investigación UX. Está adivinando con herramientas más caras.

Mi flujo completo de investigación UX con IA

Empieza con ChatGPT para entender el contexto y generar hipótesis. Sigue con Claude para análisis competitivo profundo y síntesis de datos existentes. Luego sesiones reales con usuarios reales. Después Claude de nuevo para sintetizar las notas de las sesiones. Midjourney para explorar direcciones visuales basadas en los hallazgos. Y finalmente Figma para el diseño real.

La IA no reemplazó ningún paso de mi proceso. Agregó velocidad a cada paso. Y esa velocidad me permite hacer más ciclos de iteración en el mismo tiempo que antes usaba para hacer uno solo.

Eso es lo que realmente cambió. No las herramientas. La cantidad de veces que puedo equivocarme y corregir antes de entregar.